Un sillón que no está para exhibirse, sino para habitarse

Un sillón que no está para exhibirse, sino para habitarse

En Casa Obsidiana creemos que el diseño no tiene que quedarse detrás de una vitrina. Tiene que tocarse, usarse, acompañar conversaciones y formar parte de la vida cotidiana.

Por eso, en nuestra sala está el Loveseat LCCC, una pieza diseñada por Emiliano Molina para Cuchara, marca mexicana de mobiliario fundada en Ciudad de México.

A simple vista parece un sillón contenido, casi silencioso. Pero detrás de sus líneas limpias existe una manera muy clara de entender el diseño: hacer objetos funcionales, duraderos y bien resueltos, donde estructura, material y oficio hablen por sí mismos.

Diseñar desde México

Cuchara trabaja desde la relación entre diseño contemporáneo y manufactura. Sus piezas parten de procesos donde intervienen carpinteros, tapiceros, herreros y otros oficios que forman parte real de la construcción del objeto.

 

El resultado no busca complicar lo cotidiano, sino mejorarlo.

Esa filosofía conecta naturalmente con Casa Obsidiana: entendemos el diseño y el oficio no como disciplinas separadas, sino como partes de una misma cultura material.

Objetos que pueden ser contemporáneos sin olvidar cómo están hechos.

Una estructura que se deja ver

El Loveseat pertenece a la colección LCCC, una interpretación contemporánea de principios del diseño moderno.

Su estructura de madera permanece visible y sostiene un sistema de cojines independientes. No intenta esconder cómo está construido; al contrario, convierte esa construcción en parte de su identidad.

Hay un equilibrio muy preciso entre geometría y comodidad, entre una estructura rígida y los volúmenes suaves del asiento.

Para Casa Obsidiana elegimos la versión negra.

En este color, la pieza se vuelve casi una silueta: sobria, gráfica y discreta. Convive con la obsidiana, los libros, las piezas de diseño, la arquitectura y el café sin competir con ellos.

Diseño para quedarse

Hay algo que nos interesa especialmente del trabajo de Cuchara: su apuesta por crear objetos que puedan permanecer.

Frente a una cultura donde muchas cosas parecen diseñadas para ser reemplazadas rápidamente, un buen mueble propone exactamente lo contrario: usar, cuidar, reparar y conservar.

Porque quizá la sustentabilidad más lógica comienza ahí: haciendo cosas que queremos seguir teniendo. Y eso también significa permitir que los objetos envejezcan. 

Que acumulen marcas, conversaciones y recuerdos.

Un sillón para usar

Lo mejor del Loveseat es que no necesitas conocer su diseñador, su colección ni sus referencias para entenderlo.

Puedes simplemente sentarte.
Tomar un café.
Abrir un libro.
Conversar.
Esperar a alguien.
O quedarte unos minutos sin hacer nada.


Ahí es donde el diseño deja de ser solamente una idea y comienza a cumplir realmente su función. Por eso este sillón está en nuestra sala. No sobre un pedestal. No detrás de una cuerda. No únicamente para fotografiarlo.

Está para sentarse, quedarse y habitarse.


Pieza: Loveseat LCCC
Diseño: Emiliano Molina
Marca: Cuchara
Origen: Ciudad de México, México
Ubicación: Sala de Casa Obsidiana, Teotihuacán